Incrementa la eficacia en el negocio para proporcionar los mejores resultados.
Asegura los niveles de calidad específicos.
Se elimina el riesgo de cometer errores en las actividades repetitivas ( producción en cadena) o en las actividades donde los operarios puedan equivocarse por desconocimiento o despiste (montaje de ordenadores).
El operario puede centrarse en las operaciones que añadan más valor, en lugar de dedicar su esfuerzo a comprobaciones para la prevención de errores o a la subsanación de los mismos.